José Manuel Felices, médico: "La piña, la sandía y el melón son muy saludables, pero pueden dificultar el sueño"

José Manuel Felices, médico: «La piña, la sandía y el melón son muy saludables, pero pueden dificultar el sueño»

José Manuel Felices, médico: "La piña, la sandía y el melón son muy saludables, pero pueden dificultar el sueño"

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Un chapo para situar la escena: José Manuel Felices, médico, lanza una idea que trastoca nuestras noches de verano. La piña, la sandía y el melón sientan de maravilla al cuerpo… pero pueden jugar en contra del sueño si llegan tarde a la mesa. ¿Comer sano y dormir mal? Vaya dilema.

Sobre la encimera, un melón recién abierto perfuma el aire y se oye el clic de la cuchara hundiéndose en la pulpa. A las 23:20, una ración fría parece una recompensa después del calor del día.

Horas después, alguien se gira en la cama, con la sensación de “vaya, otra vez al baño”. La noche se rompe en dos, y el sueño, escaso. José Manuel Felices lo resume en una frase que incomoda y ayuda: “La piña, la sandía y el melón son muy saludables, pero pueden dificultar el sueño”. Intriga pura.

Por qué la fruta más veraniega corta el sueño

Piña, sandía y melón refrescan, hidratan y cargan de vitaminas. También llenan la vejiga. Son frutas con muchísimo agua y azúcares naturales que se absorben rápido, justo lo que el cuerpo menos necesita antes de dormir. El resultado no sorprende: más viajes al baño y un cerebro con el interruptor en modo alerta.

Un detalle que pasa desapercibido: el volumen. Un cuenco generoso equivale a un vaso y medio de agua en circulación nocturna. El sueño profundo no negocia con eso. Y hay algo más que explica José Manuel Felices a sus pacientes: la dulce explosión de glucosa puede dar un pequeño subidón de energía. El timing decide si esa dulzura es un abrazo o un pellizco.

El cuerpo trabaja por turnos. La noche es para reparar, no para procesar recargas acuosas. Con frutas tan acuosas, el vaciado gástrico es veloz y el flujo hacia la vejiga, directo. Si se suma una cena copiosa o un poco de acidez (piña), aumenta el riesgo de reflujo y microdespertares. En verano, el cóctel luz tardía + heladera abierta + fruta fría crea el patrón perfecto para dormir a trompicones.

Cómo comer piña, sandía y melón sin sabotear la noche

Una regla sencilla marca la diferencia: dos horas entre tu última ración de estas frutas y la almohada. Funciona especialmente bien si la porción es pequeña, tipo taza. Mejor aún si llega por la tarde, cuando hace más calor y el cuerpo agradece el agua extra. No es magia, es timing.

Errores frecuentes: un bol enorme “porque solo es fruta”, licuados nocturnos que concentran azúcar, o tomarla congelada justo al meterse en la cama. Todos tentadores. Todos traicioneros para el descanso. Todos hemos vivido ese momento en el que el deseo de frescor manda más que la rutina del sueño. Seamos honestos: nadie hace eso todos los días. Aun así, mover esa recompensa a las 19:00 cambia la película.

“La piña, la sandía y el melón son muy saludables, pero pueden dificultar el sueño si se toman tarde”, recuerda José Manuel Felices. No es la fruta: es la hora y la cantidad. Un par de ajustes bastan:

“La clave no es prohibir, sino aprender cuándo y cuánto. La fruta de verano gana cuando se come con luz natural y sin prisas.” — José Manuel Felices, médico

  • Porción orientativa de noche: 150–200 g, y no más tarde de las 21:00.
  • Mejor en trozos, no en zumo. La fibra ralentiza la absorción.
  • Combínala con proteína ligera por la tarde (yogur natural, requesón) para mayor saciedad.
  • Evita mezclar dos frutas muy acuosas a la vez antes de dormir.
  • Si tienes reflujo, prioriza melón suave y raciones pequeñas, siempre temprano.

Una mirada más amplia para el verano

El sueño es un tablero con muchas fichas. La fruta de agua mueve varias a la vez: hidratación, glucosa, digestión y ganas de ir al baño. Un pequeño cambio de horario reduce el ruido del sistema. Y, curiosamente, mejora la relación con esos sabores que asociamos a vacaciones y sobremesas largas.

Hay atajos que ayudan: programar la hidratación antes de la tarde, reservar las frutas de agua para el tramo de luz, y apostar por otras opciones nocturnas que no “despierten” al cuerpo. Las cerezas, el kiwi o una manzana templada encajan mejor con el ritmo circadiano. La hidratación fuerte se gana por la mañana.

Si trabajas de tarde o cenas tarde, el juego se complica. Aun así, hay margen: raciones pequeñas, trozos lentos, nada de batidos. Y escucha al cuerpo. Un par de noches con despertares son una pista clara. La porción de noche no supera un cuenco pequeño. La meta no es la perfección, es dormir a pieza completa.

150 palabras para abrir conversación

Lo bonito de este tema es que nadie tiene que renunciar a nada. La fruta de verano sigue siendo un regalo. Solo cambia el horario. Imagina una merienda a la sombra, con tajadas de sandía y risas, y una noche que cae sin interrupciones. Esa imagen vale más que cualquier norma.

También hay gustos, costumbres y familias. En algunas casas, el melón es el postre sagrado. En otras, la piña acompaña a la plancha. Cada hogar encuentra su manera. Si adelantas esa costumbre un poco, el sueño deja de pagarlo. Parece un detalle, y lo es. A veces, los detalles mueven montañas pequeñas.

Tu cuerpo sabe más de lo que crees. Dale la oportunidad de dormir como toca y verás cómo responde el día siguiente. Menos café para tapar la noche, más paseo con sol de tarde. Dormir bien es una cadena de decisiones suaves que se cuidan entre sí.

Punto clave Detalle Interés para el lector
Timing de la fruta Tomarla 2–3 horas antes de dormir Evitar despertares y digestiones inquietas
Volumen y forma Porciones pequeñas, trozos con fibra, no zumos Menos pico glucémico y menos viajes al baño
Alternativas nocturnas Cerezas, kiwi, manzana templada, yogur natural Postres que no “encienden” el cerebro al acostarse

FAQ :

  • ¿De verdad la sandía me despierta por la noche?Si la tomas tarde y en cantidad, es fácil que aumente las ganas de orinar y cortes el sueño. Adelantarla a la tarde suele resolverlo.
  • ¿La piña es mala para el reflujo?No es “mala”, pero su acidez puede molestar si llega al final del día o en gran ración. Prueba porciones pequeñas y más temprano.
  • ¿Es mejor batido o en trozos?En trozos. La fibra ralentiza la absorción y sacia más. Los zumos concentran azúcar y pasan rápido a la sangre.
  • ¿Qué fruta sí va bien por la noche?Opciones suaves: kiwi, cerezas, manzana templada, pera madura. También un yogur natural sin azúcar.
  • ¿Cómo reparto la hidratación en verano?Beber más por la mañana y mediodía, reducir líquidos intensos al atardecer, y dejar las frutas muy acuosas para cuando aún hay luz.
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